REVOLUCIÓN

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"Consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos..."

miércoles, 5 de julio de 2017

LA HISTORIA CÍCLICA, LOS PARARELISMOS HISTÓRICOS, LA PESADA HERENCIA

Por una serie de leyes del 19 de agosto y 28 de noviembre de 1822 la Legislatura de Buenos Aires autorizó al gobierno a tomar un “empréstito” (que no es más ni menos que un préstamo) de cinco millones de pesos fuertes (como se lo llamaba en ese entonces y que equivalía a un millón de libras esterlinas) para construir un muelle y puerto. En 1824 el entonces ministro de hacienda de la Argentina don Bernardino Rivadavia marchó a Londres en 1824 a negociar allí el empréstito con la Casa inglesa Baring Brothers. No lo concertó él, interviniendo en los trámites John Parish Robertson y Félix Castro. El 1º de julio se firmaba el Bono General a favor de la casa de banca Baring Brothers.
El préstamo se obtenía al tipo de 70% es decir, que Baring entregaba solamente 700.000 libras, pero Buenos Aires quedaba obligada por un millón. Además la provincia daba como "garantía", toda la tierra pública, todas sus rentas, bienes y territorio: es decir, quedaba hipotecada totalmente hasta la definitiva cancelación del extraordinario préstamo. Pero no siendo suficiente esta garantía, los acreedores retuvieron cuatro semestres adelantados de intereses y amortizaciones; cargando también sobre el monto a girar las 7 mil libras de "comisión" que correspondían a Parish y Castro, y las 3 mil libras "gastadas" por éstos en los trámites de la operación. En total: Buenos Aires recibiría solamente 560.000 libras, quedando hipotecada por un millón; debiendo girar anualmente 65 mil libras por intereses (6%), y amortización (1/2 %). Que no tenía materialmente de dónde sacarlos.
¿Qué hizo el gobierno con ese dinero? Ni construyó el muelle, ni realizó obras públicas, ni fundó un solo puerto. Tampoco lo empleó en la guerra con el Brasil declarada el 1° de enero de 1826. A los seis días de declarada ésta -el 1 de enero- fundaba un Banco - el Banco Nacional - administrado por particulares con el objeto de "entretener productivamente" el empréstito con préstamos a los propios comerciantes extranjeros.
En 1904 se acabó de pagar totalmente la obligación de Rivadavia. Habían sido abonados 23.734.706 pesos oro por 3 millones realmente recibidos y en papel.
En enero de 1933 parte una misión argentina a Londres presidida por el vicepresidente de la nación don Julio Argentino Roca (hijo). Lo acompañan Guillermo Leguizamón, director de empresas ferroviarias inglesas en la Argentina, Miguel Ángel Cárcano, diputado conservador de fluida relación con el imperio, y Raúl Prebisch, ex gerente de la sociedad Rural. La Argentina se parece a un importante dominio británico diría Leguizamón. El tratado se firma el 1º de mayo de 1933. Los términos del Pacto Roca-Runciman son estos: Se obliga a que los frigoríficos Anglo-yanquis controlen el 85% de las exportaciones de carne, reservándose la Argentina solo el 15% pero para frigoríficos que no persigan propósitos de lucro; se asegura la libre importación de carbón y de otras manufacturas inglesas a la Argentina, así como el trato benévolo a las inversiones británicas y se pacta un empréstito de desbloqueo por 13 millones de libras esterlinas, pero del cual Argentina solo recibirá 3 miillones y medio, pues el resto, el 73%, se destina a compensar utilidades de las empresas inglesas en la Argentina. Algunos indicios afirman que hubo acuerdos secretos como la participación en la creación de un Banco Central Mixto y la coordinación de Transporte de la ciudad de Buenos Aires. Este escandaloso convenio es una de las tantas expresiones de entrega y humillaciones de nuestro país.

El viernes 16 de junio de 2017 aparecía en el boletín oficial del Ministerio de Finanzas a cargo de Luis Caputo los pormenores de una movida económica denominada “Emisión de Bono a 100 años”. La propuesta había sido de los Bancos (HSBC, Citigroup, Santander y Nomura), no del gobierno (primer llamado de atención). La idea afirmó el ministro era brindar un impulso de motivación a los mercados (lo cierto es que si pensamos en engrosar la emisión de deuda solo para motivar a otros sin la seguridad de su efectividad, estamos fritos). Ese fracaso se hizo patente en estos días cuando el MSCI consideró a la Argentina como país “periférico” y no “emergente”. Lo cierto es que los bonos se emitieron por una suma de 2.750 millones de dólares a pagarse en 100 años. La tasa de interés de los bonos es del 7,9%. El ministerio de finanzas dispuso un cupón (premio) de 7,125% sobre el valor nominal del bono. Segundo llamado de atención: los bonos se vendieron por debajo de su valor nominal, por lo que las ganancias a la hora de cobrarlos será mayor. Si quieren sacar la calculadora y hacer cuentas se encontrarán con algunas sorpresitas: el país pagará anualmente poco menos de 200 millones de dólares hasta el año 2.117. Los inversores (los bancos mencionados anteriormente) ganarán anualmente 196 millones de dólares, lo que significa que recuperarán el capital invertido en estos días (solo para motivar al mercado) en el año 2.031. Durante los 86 años restantes se dedicarán a fumarse un puro, tomarse un whisky y gozar de los intereses de este acuerdo. Un país generoso que repite sus errores. Piénsenlo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Sobre Abelardo…

Hoy es un día lúgubre en mi vida. Se esfuma la posibilidad de conocer personalmente a uno de mis maestros en este difícil arte de la escritura. Con su ida material, Abelardo se lleva solo eso, mi personal y egoísta deseo de conocerlo, aunque me deja mucho más: me deja sus libros, sus pensamientos, sus inclaudicables convicciones y su amor por la literatura. Desde joven leí sus libros y sus cuentos que me acercaban ese mundo de adolescentes llenos de sueños y deseos prohibidos, siempre tenían algo que decir. “La madre de Ernesto”, “El marica”, “Patrón” y tantos otros que revolucionaron mi cabeza al leerlos. Yo quería escribir así. Mi gran referente siempre fue Borges pero con Abelardo sentía que mi escritura se acercaba más a lo posible, a lo real, a lo de la vuelta de esquina. Sentía que sus cuentos al ser buenos y majestuosos, me daban esperanzas ya que mi narrativa tomaba temáticas muy parecidas a las de él. Sentía que al hablar de la traición, de la decepción, de las ausencias paternas, él hablaba de los conflictos existenciales de  todo joven de veintitantos años, hablaba de lo que pasaba por mi cabeza. Los pocos relatos que pude escribir y considero leíbles, tienen siempre ese aroma a Abelardo que me enorgullece. Están a años luz de su prosa pura e inigualablemente poética, pero sé que fueron inspiradas por la lecturas de sus mágicos libros (Las maquinarias de la noche, cuentos crueles, ser escritor, crónica de un iniciado), por esas ansias inocentes e inútiles de acercarme a él. Podrán pasar miles de años y destruirse los libros sobre la tierra pero tengo la certeza que entre los escombros de este mundo desintegrado, alguien asomara su mente para recordar alguna frase o párrafo de alguno de sus cuentos:
“Después pareció haber entendido oscuramente algo, y nos miró con miedo, desgarrada, interrogante. Entonces lo dijo. Dijo si le había pasado algo a él, a Ernesto.
      Cerrándose el deshabillé lo dijo.”

Hasta la vista compañero Abelardo.

miércoles, 8 de marzo de 2017

A PROPÓSITO DEL DÍA DE LA MUJER

Con mi mujer y mi hija hablábamos en la sobremesa sobre la situación de la mujer en estos tiempos ya que el momento y sobre todo el día así lo ameritaban. Jessica, mi hija mayor, me decía que existen algunas mujeres que deciden tener un hijo mediante inseminación artificial pero si descubren que el niño que viene es varón, lo abortan. Feminismo extremo. Eso me llevó a pensar que así como condenamos el machismo en todas sus variantes tampoco deberíamos obviar manifestaciones exacerbadas y violentas desde el otro género. Que quede claro que no hago una defensa camuflada del machismo sino que deberíamos ser justos con todas las actitudes que generen violencia, vengan del género que vengan.
El feminismo exacerbado también es nocivo y no difiere para nada del machismo, solo que no existe en porcentaje escandaloso como el del machismo, y es como si se creyera que el supuesto "sexo débil" no puede ejercer violencia. Convengamos también que esta situación del "Ni una menos" se debe a los casos crecientes en los últimos años  de la violencia contra la mujer, producto de nuestra enraizada sociedad conservadora y machista. El dialogo con mi familia me hacia pensar en muchas situaciones que tuve la posibilidad de apreciar: El clásico "usted" con el que la mayoría de jóvenes del interior llamaban a sus padres, en especial al papá, traía solapada una raíz machista, de dominio y control; la clásica frase: "el hombre trabaja afuera, la mujer en la casa, en la cocina y cuidando niños", y tantas otras que habremos escuchados por ahí. Nuestra sociedad nació machista y los nuevos tiempos y las nuevas visiones todavía no logran doblar esa vara perfecta con que se castigaba solapadamente a la mujer. Pocos, muy pocos, son capaces de reconocer la importancia, la capacidad y el valor de una mujer en hechos y no solamente con palabras. Las estadísticas actuales nos hablan de un alto nivel de prostitución, de bajo empleo femenino, de colegios todavía masculinos, de empleo femenino mal remunerado y tantos atropellos contra la mujer que no nos debería parecer extraño los hechos de violencia que suceden ya que el machismo evidentemente esta latente y disfrazado. Días atrás me enteraba por un chico conocido que el famoso panelista de 6,7,8 , Dante Palma tiene una denuncia de su ex novia, por maltrato. Pero lo que es más llamativo es que yo estaba leyendo un libro escrito por este señor llamado "El gobierno de los cínicos". La verdad me causó un poco de gracia pero a la vez indignación ya que la lectura del libro ya se atrofia, más allá de lo interesante de este. Soy un ferviente admirador de la obra de Simone de Beauvour, de Rosa Luxemburgo, de Alicia Moreau de Justo, de Alfonsina Storni y por sobre todo de la obra y pensamiento de Frida Khalo (en cuya memoria una de mis hijas lleva su nombre), mujeres que formaron en mi el respeto y el equilibrio necesario para verlas como iguales. Mi esposa Paola, más de la mitad de su vida fue empleada doméstica, pero cuando nos casamos lo menos que hizo fue quedarse en casa: salió, aprendió y hoy produce fiestas de todo tipo, llevando sobre sus hombros una mínima formación primaria, situación que ni se nota. La decisiones en la familia, las tomamos en conjunto, sin imposiciones de género. Mis hijas intentan experimentar desde chicas las bellezas de la vida, del arte y del conocimiento; libros nunca les faltará. Lejos de una educación castradora y machista dejamos que elijan, se equivoquen, aprendan. me lo enseñó mi madre Antonia, padre y madre muchas veces. Me lo enseñó la vida, la visión de tantas madres solteras que supieron enfrentar el camino de la soledad, el sacrificio y la abnegación sin un hombre al lado.Me lo enseña día a día mi esposa, mujer arrasadora, soñadora y madre como ninguna, y me lo enseñan mis hermanas (tengo dos) quienes día a día hacen surcos en sus sacrificadas y agitadas vidas.
Escribo no solo por ser ocho de marzo, escribo desde una posición critica ante esta sociedad cada vez más violenta contra la mujer, escribo porque conocí y conozco a mujeres ante las cuales me sentí tan ínfimo y que no merecen la indiferencia, ni el desprestigio, ni la imposibilidad de poder ubicarse por siempre a nuestro lado. Felicidades y gracias.
                          Fabián Antonio Mancilla

sábado, 30 de julio de 2016

Seguro pensarás: este me aburre con sus comentarios políticos en Facebook…
                                                           Por Fabián Mancilla   30/07/2016

Hace exactamente un año tomaba una decisión muy importante en mi vida: decidía empezar a militar políticamente. Hace un año me llegó al cuello el fastidio que acabó con mi paciencia de hombre sereno y tranquilo como todos me conocen. Hace un año decidí tomar el toro por las astas y decidí hacer los que muchos piensan pero pocos hacen: hacer públicas mis convicciones políticas y luchar por un pueblo más justo y equitativo. Bah, lo que se dice militar. No sé si estaré  equivocado o no, es lo que siento; el tiempo dará el veredicto final.
Siempre milité culturalmente, desde que descubrí, sin quererlo, la pasión por las  letras y por el estudio. Solo que hace poco comprendí que la cultura, lo intelectual, solo nos conforta individualmente y la gente nos ve como “los locos lindo del pueblo”, inofensivos y un poco “tontos”. Pero la injusticia sigue ahí. La impunidad sigue ahí. El manoseo, la indignidad, la “elite dorada” de cada pueblo, los elegidos, los “Nadies” de Galeano y los “tontos” de Fabián. Todos siguen ahí. Y me preguntaba ¿nosotros, aquellos que tuvimos la suerte, la voluntad o vaya a saber qué cosa que nos permitió estudiar, no afrontamos el desafío de hacer frente a un poder sectarista, dadivoso y de pocos…quién lo hará?
Estoy muy triste por esta sociedad que se degrada día a día, en muchos aspectos. No quiero seguir mirando hacia otro lado, hacer de cuenta que porque soy un profesor de terciario con 23 años de antigüedad y un futuro ya casi asegurado, esta situación a mí no me toca. Error. Descreo de aquellos que dicen “a mí no me importa quien gane en las elecciones, yo tengo que trabajar igual, nadie me da nada…”, me recuerdan a Berthold Bretch  y su “Analfabeto político”. Ningún hombre es una isla señores, y aunque pensemos que nadie nos da nada, siempre alguien nos “da” o nos “quita” algo. He discutido con personas muy queridas por mis ideales y convicciones, y no me arrepiento. Mi corazón sigue libre, como siempre. Y no he perdido amigos, solo les he aclarado sus dudas sobre mí. También sé que muchos se cansarán de mis comentarios políticos en las redes, especialmente en Facebook, pero he elegido esa red (antes que otra) porque sé que muchas la utilizan, no porque me parezca fantástica. Sé de otros que se contentan con el Fabián profesor, educador, respetuoso, romántico, porque según parece esa faceta sienta mejor y es más diplomática. No dejé de serlo, solo le agregué mi faceta militante, quizás la más verdadera. Y me siento más pleno.
He leído mucho en mi vida, creo que muchos lo saben; he tenido mucha calle, he conocido lugares, pero siempre he carecido de militancia. Lo sé. Alguna vez leyendo a Aristóteles descubrí que el hombre es un animal político (si quieren cívico) y por lo tanto necesita vivir en sociedad, en una “civita”, en una ciudad; es así que todo aquél que crea ignorantemente que no necesita del otro, aquel que ignora a sus semejantes,  o es bestia o es un dios (decía Aristóteles). Por lo tanto ante esta idea aristotélica me resulta un poco extraño escuchar a personas decir que no les interesa la política, o la burda excusa: “…es sucia”.
Siempre he sido muy respetuoso de las ideas y opiniones pero la realidad que hoy vivimos me angustia y me desespera, y no puedo callar mi voz. Necesito gritar lo que siento. Y también machaco: porque los principales medios, aquellos que supuestamente están en los ojos y oídos de las familias bien, señores y señoras políticamente correctas, ESAS, no te dicen la verdad, sí señor, te “macanean”. Quizás muchos no estén de acuerdo con lo que digo, y lo respeto. Pero déjenme decirles que quizás no les afecte que les digan que han vivido una ilusión porque te podías ir de viaje, comprar celulares, comprar teles grandes para mirar la novela o el partido, porque podías ir de vacaciones y te encontrabas con el “fulano” en Mar del Plata, quien lo iba a decir…que no le afecta que siendo vos un pobre diablo que la “yirás “ todo el día, te sacan cada vez más, y a los otros le sacan cada vez menos. Injusticia.
Desde chico he aprendido sobre las injusticias, las he vivido en carne propia. La vida no ha sido prodiga ni con mi infancia y ni con mi adolescencia. Mis hermanas saben bien de eso. También he hecho una suerte de militancia religiosa. Esa etapa de mi vida me ha enseñado que la injusticia no tiene otro nombre, es justamente eso. Allí he descubierto que la explotación y la injusticia del otro, también son las mías; que uno no puede dormir tranquilo (como decía el “Chango” Farías Gómez) sabiendo que un niño en este momento está durmiendo en la calle. Me vienen a la memoria aquellos inocentes llantos junto a mi hermana ante las ausencias laborales de nuestros padres, soñando con un futuro promisorio; Espaldas encorvadas por la máquina de coser “Singer”, noches en vela, corridas infructuosas en los colectivos. Basta. Me cansé de los llantos apagados de mi madre, de las constantes “manos vacías” de mi padre, de los parientes con bolsos solidarios de mercaderías, de los “no alcanza” o “ya veremos”. Ya ha sido mucha injusticia para mí. No la tolero más. No pienso morirme viendo como mi sienes se platean (eso lo saqué de Gardel), sentado en las clásicos “sillones reposeros” con mi compañera al lado, mateando frente a la “casita”, admirando el autito, viendo el “partido” y durmiendo la “siesta” soñando con perros y árboles. No es un mal sueño, pero no nací para eso.
Aclaro. Nunca me importó trabajar en lo que sea, le he “encarado” a cualquier cosa. Nunca me importó hacer de capachero para ganarme el préstamo de unos libros que servían para mi carrera; nunca me importó cortar césped, hacer mantenimiento en las instituciones, cosechar algodón junto a mi padre, vender latas de gaseosa en la ruta o “repulgar” empanadas para ganarme la vida… ,no señores. Tampoco me importó hacer una carrera de cuatro años en once solo porque tuve la ocurrencia de nacer en un pequeño pueblo donde la educación era un bien muy preciado y solo accesible para aquellos “pudientes” de esa sociedad. Todo me costó el doble. Entonces necesito decir esto para que sepan porque escribo en Facebook, porque insisto con la política, porque estoy cansado de todo este entorno donde solo importa el ser “pariente”, tener un “cargo”, tener alguna “canilla” abierta para que prospere tal o cual negocio, o simplemente vivir de la dádiva cotidiana, porque trabajar implica “responsabilidad” y “voluntad”, algo complicado en estos tiempos.
Seguro que quizás te canse ver mis comentarios en Facebook,  que uno ponga en su muro lo que NO TE MUESTRAN LOS MEDIOS CIPAYOS. Pero soy “humano” y a mí sí me afecta lo que pasa. Porque pasé noches enteras pensando: ¿y ahora qué hago? Porque se me desangraba el corazón pensando en mis hijos y uno tenía que poner la mejor cara, hacerse el “boludo”, como que no pasaba nada. ¿Me entendés? Porque todos los días me levanto pensando: si hoy no hago esto, ¿cómo les hablo mañana a mis hijos o a mis alumnos? Mis hijos saben lo que es la libertad, el pensar por uno mismo, porque se los he enseñado. Y ejercen su libertad. Porque somos diferentes en muchas cosas y aun así nos amamos y nos respetamos: porque Paola profesa su fe evangélica y yo soy católico; porque Sofía eligió tomar la comunión hace poco; porque TomyJessy son libres pensadores y son muy críticos de las religiones, porque hemos decidido casarnos por sobre esto. No solo están presas aquellas personas que están detrás de rejas; también lo están aquellas que eligen depender de alguien para que dirija sus vidas, sus intereses e incluso sus sentimientos. Una persona libre es aquella que elige ser artífice de su propio destino.

Por todo esto me gustaría que vos tampoco te DESENTIENDAS de lo que sucede y antes de criticarme pienses dos veces, o tres, que se yo. Pero me gustaría que pienses con criterio, que no te dejes llevar por lo que escuchas en la tele o en la radio, o por los amigos del poder,  sino que “MIRES” a tu alrededor, que “LEAS” tu entorno,  que saques tus conclusiones. Y que, en lo posible, me entiendas. En la nación hay cosas que van muy mal; en la provincia no está mucho mejor y aquí, en nuestro querido pueblo, la cosa no da para más. PENSALO. En el silencio de tu humildad y en la sinceridad de tu autocrítica. Nos vemos.


lunes, 30 de marzo de 2015

PEQUEÑO POEMA PARA ESTE PEDAZO DE MI TIERRA Una siesta cuasi santiagueña desparrama parsimonia sobre este pedazo de tierra que huele a gringos y criollos. Soy de aquí. Un horizonte de perros rima con hornos calientes, guaridas de panes dorados verdugos de dolientes hambres. Aquí se desbandó mi grito primero, entre diagonales y sueños paternales que pronto se extraviaron entre sudores y desengaños. Aquí soñaron gringos y santiagueños con el dulce sabor de la cosecha y se encandilaron con el brillo del arado; Aquí también murieron esperanzas y renacieron sueños; Aquí, miradas dibujaron mañanas, y voces quedaron colgadas en los horcones del fracaso. Aprendí, con tus calles y tus olores. Bebí la savia que llena los corazones de nostalgias, Bebí el zumo de la “raíz” y me ahogué con el terruño. Por más que quiera, nunca más otro aroma será mío. La pasión, esa que mueve al hombre hacia la aventura, condenó mis pasos al ostracismo de tus calles, mi infancia se exilió. Mis noches lejanas, embargado de hastío, devoraban recuerdos en la vastedad de la distancia. Aprendí a extrañar este pequeño gran suelo que solo importa para mí. Maldije mil veces el sueño herrumbrado de estas calles amplias, ricas en polvos y recuerdos; Tu sal, tu tristeza añeja, desparramó “sufrires” por estos paisajes curtidos de soles y casas bajas. Pero me equivoqué. En el apuro por ganarle a la adolescencia, por llegar a la meta, mi corazón se pobló de incomprensión. La distancia feneció en adioses y el recuerdo dio paso al presente. Volví a ti. Lentamente abrí las puertas a chúcaros potros de esta zurda, que desbocados arrimaron las silabas para susurran tu nombre ancestral: “Aviak nun Tadaek…” En cada esquina de tus laberínticas diagonales atesoré recuerdos que, al armarlos, podrían delatar el relato de mi vida entera. Tus mañanas ebrias de motores, gorjeos y bullicios con olor a campo, maduraron al compás de horas lerdas. Una lluvia, un viejo mateando en la vereda, un perro ladrador, completaron el paisaje de este “Monte Grande”. Amé tus días grises, de lloviznas nostálgicas. Alguna vez (en esos momentos en que todo suena a turbio y húmedo) iniciamos un pacto, “arquitectamos” un futuro. Aquí desenvainé el alfanje para ultimar a mi soledad, aquí ensanché la brecha, amplié el deslinde para que cupieran dos. Aquí mis semillas fueron esperanzas y mis brotes fueron raíces. Aquí encontré el tono a las canciones que durante mucho tiempo solo acercaron tristezas. Aquí uncí mi carro a estrellas que pronto fueron constelaciones. Aquí soy feliz. Me comprometo (con una mano en el corazón y cuando me pueblen las aves, aquellas que vuelan hacia el horizonte) a dejar de heredero al viento, para que cada día, en rito de una lenta procesión, traiga la voz del niño “ese” a cada esquina de estas diagonales rebeldes y castas, diagonales que fatigaron mi felicidad adolescente y siguen encandilando estos tristes y gastados sueños. Fabián, Martes 24 febrero 2015.

jueves, 1 de enero de 2015

VIEJA QUERIDA TOMASA In memoriam Hoy sentí, allá a lo lejos, El tañer de una campana Hoy sentí que muy adentro Un frágil cristal se crispaba. ¿Quién no mira el sol Herido en la madrugada? ¿Quién no escucha al corazón Dulces voces que lo llaman? Hoy se van nuestros secretos Vieja querida Tomasa; ya se angostan nuestras sendas, tú ya empiezas a tomarla. ¿Quién convocará al mate Siesta, tarde o madrugada? ¿Quién recordará los hijos, Frutos dulces de tu alma? La quiniela dormirá, En una negra pizarra Soñará con tu llegada Con los ceros, los cincuenta Con la fija de mañana. Yo sé que no puedes irte Vieja querida Tomasa, Mujer dueña de la vida Maestra, quizás licenciada, Mujer de varios caminos De tantas sendas andadas. Dime que hoy no te vas Vieja querida Tomasa, Dime que solo has dormido Para estar más descansada. Yo te espero en la vereda De tus historias contadas Traigo el mate sin azúcar Para que sanes tus nanas. ¿Puede acaso el olvido Vencer a tantas mañanas? ¿Puede olvidarse una vida Que pudo alumbrar a tantas? Yo sé que estás junto a mí Junto a tantos que te aman En los ojos de Javier, Puede verse tu mirada, En la cara de Raquel una mueca sonrosada, y en el rostro de la Silvia quedó tu infancia marcada; En los gestos de Roberto En los rasgos de su cara, Dejaste una herencia viva, Para ya nunca olvidarla. También en los de Sofía, la niña grande, mimada La dueña de tus corajes, La dueña de sus hermanas, Aquella primera niña que juventud regalaba. José regó tu jardín, tus tardes y tus mañanas regó tus últimos días con todo el amor de su alma, más lágrimas no derramó Porque no pudo encontrarlas. Paola premió tus días De madre joven Tomasa, Fue tu ciega compañía De noches y de alabanzas. Aunque este suave fruto No naciera de tu panza La vida quiso que tú Fueras madre de crianza; Quiso que Cinthia pequeña Niña de muchas batallas Fuera tu hija de amor Fuera tu hija del alma. Una briza da caricias A esta húmeda cara Y un silencio muy profundo Me cruza látigo el alma. Pensé en decirte adiós Pensé en decir hasta mañana Yo no creo en las partidas Cuando el recuerdo me gana. Yo te seguiré esperando Vieja querida Tomasa, Los sábados con asado Los domingos con las pastas, Mucha magia y sobremesa Tangos que tanto gustabas… Lo mío no es despedida Vieja, madre, amiga, suegra; Tu voz permanece en mí, Tu voz suena con la “Negra” ¡Ah! No te inquietes por el “negro” Nieto marca registrada, Sueña en su adolescencia Sueña ebrio de esperanzas; Yo sabré hacerlo hombre En esta ruta del alma, Sabré marcarles senderos Esos que tú indicabas. Cae la noche en nuestro pueblo Un triste gorrión me despierta ¿A quién estás avisando de esta tu grata presencia? Adorméceme el camino Hazme lugar bella suegra, Déjame la llave arriba Para que pueda tenerla. En este muro gastado Yo puedo leer tus huellas Yo puedo observar tu vida Plena de luces y estrellas. ¿Puede acaso ser invierno Quien ha sido primavera? ¿Puede lo oscuro opacar El fulgor de esta gran vela? Gracias por tanto sudor, Gracias por tanta esperanza, Gracias por existir… Vieja querida Tomasa. Fabián, 11 octubre de 2014.

jueves, 21 de agosto de 2014

“DEQUERERTEQUIERO”

Vuela querubín, vuela por mi cielo Llora por las noches, cura mis defectos. Lévame al alba con tus tristes ruegos Enseña a ser padre, cura mis defectos. Hace muchos años te soñé despierto Te acune en mi alma, tocaste mis dedos. Moviste ilusiones, rompiste silencios Pergeñaste amores, noveles, secretos. Pero tu semilla, fruto de otros tiempos Volaron perdidas por negros desiertos. Rogaron por agua, rogaron por viento Clamaron por sol, las secó el silencio. Y la brisa suave delos tiempos nuevos Las mudó con sueños hacia nuevos huertos. El día aclaró, se acabó el silencio. Mi triste jardín se colmó de cielo. Es dura la lucha de amar aquello Que creció sin agua, solo en el desierto. Las palabras duelen, duelen los ejemplos. A veces el odio se entibia en tu pecho. ¡No sabes las ganas dequerertequiero! No sabes mi esfuerzo de amarte en silencio. Querubín mi niño, mi querido negro, No retes al aire, yo igual te quiero. Quiero que mañana vueles por los cielos Por esos mis ruegos, por eso mis retos. Detrás de esos muros se esconde lo bello Pero hay que escalarlo con pasos muy lentos. Me faltan palabras, a veces no puedo Lloro por no ser un padre correcto. Yo quisiera tanto contarte secretos Llorar con tus ojos, reír con tus gestos. Pero están vedados a mis tristes sueños De padre inconcluso, de padre imperfecto; Ese amor filial, tu voz y tu tiempo Tan solo me ofreces resabios de afectos. Tú sufres llorando, yo sufro en silencio Tu sientes la “falta”, te tengo y “no tengo”. Quizá la costumbre, el amor, el tiempo, Sembrará cariño, amistad un “te quiero”. Observé una flor y a ese jardinero Ofrecer cariño, cariño sincero. Tenía tus ojos, tus manos, cabellos… Tenía tu sonrisa, mucho de tus gestos. Un grito a lo lejos, me llegó por ecos La voz tibia y clara, dicha con afecto: “mírame a los ojos, yo te estoy queriendo Estoy que no doy dequerertequiero”. Me ganó la calma, se impuso el silencio Me sentí tranquilo, te sentí contento Habló mi conciencia, golpeó el silencio: “es tiempo de amor dequerertequiero”. Ama sin temor, ama sin recelo Habla por tus ojos, fúndete en mi pecho Corazón de ángel, dequerertequiero Grítalo un poquito, querubín, mi negro… Fabián, 11-12-2008